jueves, 7 de julio de 2016

por si las

Fui acariciando moscas, las iba peinando, cepillando sus alas, poniendo a cada una un nombre, me seguían por todos lados, se posaban en mí como enjambre, se fueron sumando, una doce ochenta y seis cuatrocientos veintiuna seismil novecientos treinta siete y así y así hasta que no las pude contar más ni tampoco recordar sus nombres, pero seguían posándose más y más hasta que llovió muy muy fuerte y se dispersaron. Desaparecí. Ahora ando volando con miles de ojos entre la basura. Como muchos. Yo zumbo, ellos callan.

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